Vía de la Plata – Camino Sanabrés

Apenas hay senderistas que se conformen sólo con descubrir el legado romano a través de los 490 kilómetros que separan Mérida de Astorga. La Vía de la Plata, el principal eje de comunicación del occidente español, se convirtió por méritos propios en la ruta jacobea del sur y hoy es el itinerario elegido año tras año por más de 4.000 peregrinos para llegar hasta Santiago de Compostela. Por escasez de tiempo algunos comienzan en Mérida, pero la inmensa mayoría parte desde Sevilla y sigue el itinerario de la Vía romana hasta Granja de Moreruela, la localidad zamorana donde cogen el desvío del Camino Sanabrés que les lleva tras trece jornadas más hasta Santiago. Los menos continúan por la Vía de la Plata hasta Astorga para enlazar con el Camino Francés.

La Vía de la Plata es el reino de la flecha amarilla. Las antiguas losas romanas han cedido el relevo a las marcas de pintura chillonas y ellas son el mejor aliado para no perderse entre dehesas y pistas de concentración parcelaria. Las flechas están repartidas por todo el recorrido y, además, en toda Extremadura hay unos cubos de granito bautizados con el nombre de H1 que lucen en relieve el arco de Cáparra. Si muestran un azulejo de color amarillo indican que el camino es transitable, aunque no coincide con el trazado original de la Vía. Si la marca es verde sigue el trazado de la calzada milenaria, y si coinciden ambas el camino es transitable y sigue fiel el itinerario que tuvo la calzada. Las flechas amarillas y la ruta jacobea coinciden con los cubos que muestran azulejo amarillo o azulejo verde-amarillo.

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Vía de la Plata